BOGOTÁ.- El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Rubén Salazar, dijo que observa "signos esperanzadores" de un diálogo de paz entre el gobierno y las FARC tras la liberación de los diez últimos militares y policías que estaban como rehenes del grupo guerrillero. Planteó que advierte este escenario por las políticas sociales que está impulsando el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en referencia a las leyes para reparar a víctimas del conflicto y restituir las tierras a los despojados y a la voluntad del grupo armado de liberar a los rehenes y prometer que no volverá a secuestrar. "Se empiezan a dar las condiciones para un diálogo de paz. Si ellos (los guerrilleros) siguen en este proceso que se ha iniciado con la liberación incondicional de estos secuestrados, se acaba el secuestro en el país y cesan las acciones terroristas, creo que verdaderamente se puede empezar un diálogo de paz", añadió el presidente de la principal institución católica y arzobispo de Bogotá. Salazar comentó que los recientes actos y pronunciamientos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) son "un primer paso muy importante", aunque admitió que "no el único paso" para llevar a una mesa de negociaciones a los representantes del gobierno y la guerrilla. Según el obispo, deben cesar los ataques a la población civil, erradicar las minas antipersona y respetar el derecho internacional humanitario. Santos manifestó que valora el gesto guerrillero porque va "en la dirección correcta", pero que le parece insuficiente para entablar un diálogo. Exige que las FARC liberen a todos los secuestrados civiles, cuya cantidad exacta se desconoce y dejen de atacar a la población civil. (DPA)